Cronología histórica.
En la cronología histórica
existieron dos hechos que evolucionaron la administración de recursos humanos.
El primer hecho: Finales
del siglo XVII y Principios del siglo XVIII.
·
Adam Smith: Fue
un economista y filósofo escocés, uno de los mayores exponentes de la economía clásica.
En 1776, publica el
libro: “La riqueza
de las naciones”, sosteniendo
que la riqueza procede del trabajo. El libro fue esencialmente un estudio
acerca del proceso de creación y acumulación de la riqueza, Este trabajo obtuvo para él el título
de fundador de la economía porque fue el primer estudio completo y sistemático
del tema. Considerado el primer libro moderno de economía.
El tema ya había preocupado a los mercantilistas y a los
fisiócratas, pero, mientras que los primeros creyeron que la riqueza derivaba
de una balanza comercial favorable y los segundos de la tierra, Smith sostuvo
que “la riqueza procedía del trabajo”.
Empezó con la celebrada descripción del trabajo que
incrementa la riqueza debido a que aumenta la destreza de la fuerza de trabajo,
ahorra tiempo, y permite el empleo de ingenios mecánicos. Los límites de la “división del trabajo” vienen
determinados por el tamaño del mercado y del " stock de capital”.
Segundo hecho: periodo histórico
comprendido entre la segunda mitad del siglo
XVIII y principios del XIX
·
La Revolución industrial: la economía basada en el
trabajo manual fue reemplazada por otra dominada por la industria y la manufactura. La
Revolución comenzó con la mecanización de las industrias textiles y el
desarrollo de los procesos del hierro. La
expansión del comercio fue favorecida por la
mejora de las rutas de transportes y posteriormente por el nacimiento del ferrocarril.
Las innovaciones tecnológicas más importantes fueron la máquina de vapor y la denominada Spinning Jenny, una potente máquina relacionada con la
industria textil. Estas nuevas máquinas favorecieron enormes incrementos en la
capacidad de producción. La producción y desarrollo de nuevos modelos de maquinaria
en las dos primeras décadas del siglo XIX facilitó la manufactura en otras
industrias e incrementó también su producción.
Hasta finales del siglo XVIII el hombre sólo
había utilizado herramientas, instrumentos inertes
cuya eficacia depende por completo de “la fuerza y la habilidad” del sujeto que
los maneja. El motor aparece cuando se consigue transformar la energía de la
naturaleza en movimiento. La unión de un instrumento hábil y un motor señala la
aparición de la máquina, el
agente que ha causado el mayor cambio en las condiciones de vida de la
humanidad.
La aplicación de la máquina de vapor a los
transportes, tanto terrestres como marítimos, tuvo una inmediata repercusión no
sólo en “procesos de comercialización”, sino también en la calidad de la vida,
al permitir el desplazamiento rápido y cómodo de personas a gran distancia.
Así es que en la Revolución industrial
se aumenta la cantidad de productos y se disminuye el tiempo en el que estos se
realizan, dando paso a “la producción en serie”, ya que se simplifican tareas
complejas en varias operaciones simples que pueda realizar cualquier obrero sin
necesidad de que sea mano de obra calificada, y de este modo bajar costos en
producción y elevar la cantidad de unidades producidas bajo el mismo costo
fijo.
Esta primera revolución se caracterizó por un cambio en los
instrumentos de trabajo de tipo artesanal por la máquina de vapor,
movida por la energía del carbón. La máquina exige individuos más calificados, produce una
reducción en el número de personas empleadas, arrojando de manera incesante
masas de obreros de un ramo de la producción a otra. Especialmente del campo a
la ciudad.
·
La aplicación de la ciencia y tecnología permitió
el invento de máquinas que mejoraban los procesos productivos.
·
La despersonalización de las relaciones de trabajo:
se pasa desde el taller familiar a la fábrica.
·
El uso de nuevas fuentes energéticas, como el
carbón y el vapor.
·
La revolución en el transporte: ferrocarriles y
barco de vapor.
·
El surgimiento del proletariado urbano.
Todos
estos cambios trajeron consigo consecuencias tales como:
1.
Demográficas: Traspaso
de la población del campo a la ciudad.
2.
Económicas:
Producción en serie — Desarrollo del capitalismo —
Aparición de las grandes empresas (Sistema fabril) — Intercambios desiguales.
4.
Ambientales:
Deterioro del ambiente y degradación del paisaje — Explotación irracional de la
tierra.
La
industrialización que se originó en Inglaterra y luego se extendió por toda
Europa no sólo tuvo un gran impacto económico, sino que además generó
enormes transformaciones sociales.
ü Proletariado
urbano. Como consecuencia de la revolución agrícola y demográfica, se produjo
un éxodo masivo
de campesinos hacia las ciudades; el antiguo agricultor se convirtió en obrero
industrial. La ciudad industrial aumentó su población como consecuencia del
crecimiento natural de sus habitantes y por el arribo de este nuevo contingente
humano. La carencia de habitaciones fue el primer problema que sufrió esta
población marginada socialmente; debía vivir en espacios reducidos sin
comodidades mínimas y carentes de higiene. A ello se sumaban jornadas de
trabajo, que llegaban a más de catorce horas diarias, en las que participaban
hombres, mujeres y niños con salarios miserables, y carentes de protección
legal frente a la arbitrariedad de los dueños de las fábricas o centros de
producción.
ü Burguesía
industrial. Como contraste al proletariado industrial, se fortaleció el poder
económico y social de los grandes empresarios, afianzando de este modo el
sistema económico capitalista, caracterizado por la propiedad privada de los
medios de producción y la regulación de los precios por el mercado, de acuerdo
con la oferta y la demanda.
La producción maquinista
creó las condiciones para la producción y el consumo en masa, característicos
de época actual, hizo surgir las fábricas y dio origen al proletariado.
La tecnología: A comienzos del siglo XVIII las telas que se fabricaban en Europa tenían
como materia prima la seda (un artículo de lujo, debido a su precio), la lana o
el lino. Ninguna de ellas podía competir con los tejidos de algodón procedente
de la India y conocido por ello como indianas o muselinas.
Para entonces, la producción de tejidos de algodón en Inglaterra era
insignificante y su importación desde la India constituía una importante
partida de su balanza mercantil. Para competir con la producción oriental se necesitaba
un hilo fino y fuerte que los hiladores británicos no producían.
*
La primera innovación en la hilandería
se produjo al margen de estas preocupaciones: Hargreaves, un hilador, construyó
el primer instrumento hábil, la spinning-jenny (1763), que
reproducía mecánicamente los movimientos del hilador cuando utiliza una rueca y
al mismo tiempo podía trabajar con varios husos. El hilo fino pero frágil que
con ella se obtenía limitó su aplicación a la trama de tejidos cuya urdimbre
seguía siendo el lino. Continuó por tanto la fabricación de tejidos de lino y
la productividad recibió nuevo impulso debido a las limitadas exigencias de la
jenny en espacio y energía.
*
Pocos años después surgía la primera
máquina, con la aparición de la estructura de agua de Arkwright
(1870), que recibe su nombre porque necesitaba la energía de una rueda
hidráulica para ponerse en movimiento.
Para entonces, Samuel Crompton había
construido una máquina nueva, inspirada en las anteriores, conocida como
la mula, y que producía un hilo a la vez fino y resistente. El
grueso de un hilo se mide por el número de madejas de 768,1 metros (840 yardas)
que se puede obtener con 453 gramos de algodón (una libra). Un buen hilandero
podía fabricar 20 madejas y la mula comenzó duplicando esta cifra para pasar a
80 y poco después a 350, más de 268 km. El número de usos, que no pasaba de 150
en la primera versión, alcanzó los dos mil al cabo de unos años y todo ello se
conseguía con el solo trabajo de un oficial y dos ayudantes. La exportación de
tejidos británica se multiplicó por cien en los cincuenta años que siguieron a
1780.
*
A partir de la renovación de la
hilandería se puso en marcha un proceso que condujo a la mecanización de todas
las etapas de la producción de tejidos, desde la desmontadora de
algodón, fabricada en América por Eli Whitney, hasta las máquinas que en
Inglaterra limpiaban de cualquier impureza el algodón en rama (trabajo
especialmente penoso por el polvo que levantaba), el cardado y
la elaboración mecánica de los usos para la fabricación de hilo. Una vez
fabricado éste, los telares mecánicos, desarrollados en Francia por
Jacquard, sustituían ventajosamente a los manuales tanto por la rapidez como
por la calidad.
*
El blanqueado de la
tela, que llevaba varias semanas, se redujo a un par de días cuando al cambiar
el siglo se descubrió un procedimiento químico a base de clorina. El estampado,
que concluye el proceso, se hacía utilizando tacos de madera, que se aplicaban
manualmente, hasta que en 1785 se encontró un rodillo que multiplicó la
producción.
*
la máquina de vapor vino
a resolver el problema planteado por el drenaje de las minas y, junto con la
lámpara de seguridad de Davy (1815), permitió abrir pozos cada vez más
profundos y explotar aquellos que habían sido abandonados por las dificultades
y riesgos que implicaba la explotación.
Los cambios en la agricultura
El parlamento inglés, durante el
transcurso del siglo XVIII, permitió cercar las fincas en el campo abierto. El
gasto que demandaba esta operación favoreció a los hacendados más ricos y
permitió la aplicación de nuevas técnicas para incrementar la productividad
agrícola. Se empezó la rotación de cultivos suprimiendo el sistema anterior de
barbecho, se mejoraron las especies ganaderas gracias al cruce de ejemplares
seleccionados, se generalizó el cultivo de nuevas especies, se mecanizaron las
labores del campo, se aumentaron las superficies cultivables desecando
pantanos, y se logró un rendimiento mayor con la utilización de abonos.
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